El mundo está pasando por tiempos desafiantes y nuevos debido a un virus que vino a recordarnos nuestra fragilidad humana. Estamos llamados a tomar las medidas necesarias de protección, pero también a orar y cuidar de aquellos que son más vulnerables en nuestra sociedad.   

¡Este es un tiempo de distanciamiento social, pero no  es un tiempo para distanciarse de Dios! Es un momento para nutrir nuestros lazos familiares y nuestra fe.

La Secretaría del Apostolado Mundial de Fátima, en Portugal, mientras observa las medidas sanitarias necesarias, continúa operando su tienda en línea de Fátima en shop.worldfatima.com

Con esto ofrecemos a usted la posibilidad de continuar a comprar objetos religiosos de nuestra tienda, apoyando nuestra misión y manteniendo la comunión espiritual con Fátima. Sus pedidos serán manejados y enviados como de costumbre, pero puede haber algunos retrasos en la entrega debido a la actual pandemia mundial.

¡Apoye el Apostolado Mundial de Fátima! Estamos aquí para usted. ¡Manténganse salvo!

El día 13 de octubre el Apostolado Mundial de Fátima lideró un esfuerzo mundial de Reparación al Inmaculado Corazón de María, a través de la realización de dos bellas iniciativas:  La ofrenda de un Ramillete Espiritual a Nuestra Señora y la celebración de la Adoración Eucarística mundial, con niños, invocando la prometida intercesión de Nuestra Señora por la paz, por las familias, por la Iglesia y por el triunfo de su Inmaculado Corazón.

En la mañana del 13 de Octubre, en la Capilla de las Apariciones de Nuestra Señora, en Fátima, Portugal, dos niños ofrecieron a Nuestra Señora el segundo Ramillete Espiritual -el primero fue entregado el pasado 13 de mayo - colocando flores a los pies de Nuestra Señora -  en nombre de todas las personas que se unieron a la Campaña Mundial de 5 millones de Rosarios a través de la web : www.worldrosary2020.org. La ceremonia llevada a cabo al inicio del rezo del Rosario, fue introducida por el sacerdote, con estas palabras: "Al inicio de esta oración, dos niños, representando a millares de niños de todo el mundo, ofrecerán flores  a Nuestra Señora y con ellas un Ramillete Espiritual, compuesto por millones de Rosarios, oraciones, participaciones en Eucaristías. Estos Niños de la Eucaristía, una iniciativa del Apostolado Mundial de Fátima, rezaron y rezan por el fin de la pandemia, por la Paz en el mundo, por la victoria del bien sobre el mal y por el triunfo del Inmaculado Corazón de María".

Después, siguió el rezo del Rosario y al final del mismo, la Imagen de Nuestra Señora fue llevada en procesión, para la celebración de la Eucaristía, presidida por monseñor, D. José Ornelas, Presidente de la Conferencia Episcopal Portuguesa. Se adjunta un pequeño video con las celebraciones, incluyendo la presentación del Ramillete Espiritual a Nuestra Señora:

A pesar del menor número de peregrinos presentes este año, en el recinto del Santuario de Fátima, debido a la pandemia del Covid-19, se sintió sin embargo una profunda comunión espiritual en el mundo entero, de modo particular con los miembros del Apostolado Mundial de Fátima, que acompañaron las celebraciones, a través de los medios de comunicación social.

También en este día, se celebró y fue transmitida por EWTN, desde su Capilla en Irondale, Alabama, EU, la 18ª Adoración Eucarística Mundial con niños. Niños y jóvenes de todo el mundo se unieron en oración "en una petición  universal para la intervención divina en estos tiempos inciertos, para restaurar la paz, la salud y la alegría en nuestro mundo debilitado; para fortalecer nuestras familias, nuestras "iglesias domésticas" y acelerar el prometido triunfo del Inmaculado Corazón de María. Promesa de salvación en medio del caos y oscuridad actual, obteniendo el triunfo del bien sobre el mal, de la cultura de la vida sobre la cultura de la muerte, de la virtud sobre el vicio, de la piedad sobre la indiferencia", como refirió el Presidente Internacional del Apostolado Mundial de Fátima.

El mundo tal como lo conocemos, vive tiempos conturbados que parecen no tener fin. Somos todos parte de este mundo y no importa cuan pequeños podamos parecer como personas, mas juntos podemos ayudar y construir la paz y a crear unión en esta nuestra Casa.

En asociación con la organización internacional Ayuda a la Iglesia que sufre, el Apostolado Mundial de Fátima se une a la iniciativa mundial titulada: “Un millón de pequeños a rezar el Rosario”, que se realiza en el día 18 de octubre de 2020.

Este evento es para todos, pero especialmente para pequeños, el futuro de este mundo.  El Santo Padre Pio decia: si un millón de pequeños rezaran el Rosario, entonces el mundo mudará”. De esta forma, en este día, no apenas un millón, mas el mayor número posible de pequeños, rezarán el Rosario en comunión y con fe por la paz del mundo.

En Fátima, en el local donde la Santísima Virgen María pidio que se rezase el Rosario todos los días por la paz, la iniciativa será señalada en las varias celebraciones del Santuario. Escuelas e instituciones religiosas están también a ser invitadas para dedicar algunos minutos de oración por esta intención.

¡Únase a nosotros, participe con la oración y ayudenos a divulgar esta iniciativa! Para más informaciones visite:  http://www.millionkidspraying.org/es

A los Líderes y Miembros del Apostolado Mundial de Fátima

Todos estamos experimentando, de una manera u otra, la dramática realidad de nuestro mundo, afectado por el nuevo Coronavirus, fuente de mucho sufrimiento y muertes en curso en tantos países.

El Apostolado Mundial de Fatima tenía planes de celebrar su Asamblea General Internacional el próximo mes de octubre de 2020. Sin embargo, las condiciones causadas por el virus pandémico y la incertidumbre que tenemos por delante en este respecto, nos han llevado a nosotros y a nuestra Junta Directiva Internacional a tomar la difícil decisión de posponer la Asamblea General para el año 2021. La Asamblea tendrá lugar, si Dios quiere, a finales de octubre de 2021. Las fechas exactas serán comunicadas tan pronto como se fijen. Gracias por su comprensión.

La Secretaría internacional continuará trabajando para ayudarle a usted y a su Apostolado, para que en 2021, podamos tener la alegria de recebirlos a todos en Fátima para la Asamblea General y dar gracias a Dios y a la Virgen de Fátima por la protección concedida durante estos tiempos sin precedentes.

Una crisis global como ésta, que causa miles de muertes y el cierre total estricto de todos los países para intentar detener la contaminación, es una carga tremenda para la humanidad. Vivimos una verdadera purificación que permite la pedagogía divina a causa de nuestros muchos pecados y los pecados de la humanidad. Resalta el que no podemos congregarnos en los templos parroquiales, ni tener las actividades comunitárias religiosas. Es como si Dios nos quisiera confinar a nuestros hogares, para centrarnos en nuestra individualidad, en nuestro "Castillo interior", nuestro corazón íntimo, y allí desarrollar una vida interior íntima con el Señor. El vendrá a morar a nuestro corazón y enjugara nuestras lágrimas, remediara nuestras miserias y perdonara nuestros pecados. Al atardecer, se quedará para siempre con nosotros. Habrá un nuevo mundo renovado por la purificación.

Habrá valido la pena de tantos enfermos y fallecidos, porque al final la humanidad estará más cerca de Dios y el Reino de Dios vendrá sobre la nueva tierra. Conversión es la receta para lograr está transformación. De no ser así, nos debemos preparar para niveles superiores de sufrimiento y angustia a consecuencia del pecado. Sin Dios como centro de nuestra vida, nos veremos abandonados a una vida de tibieza y pecado que traerá las calamidades de la guerra, el hambre, las persecuciones contra la Iglesia y la aniquilación de naciones Todo se puede evitar si a partir de este aviso celestial de la pandemia, erradicamos  el espíritu del mundo de nuestros corazones y nuestra sociedad,  y mediante la conversión de muchos haremos posible el triunfo definitivo del Inmaculado Corazón de María.

Oremos a nuestros pastorcitos santos, Francisco y Jacinta, para darle consuelo y fortaleza a nuestras familias, para asistir a nuestros doctores en medicina y asistentes sanitarios que se sacrifican enormemente para combatir este virus tan peligroso; para orar por nuestros científicos para que se vean iluminados para descubrir una cura y una vacuna que erradique esta calamidad de la faz de la tierra.

Santa Jacinta y San Francisco, cuida a nuestras familias afligidas en esta hora de necesidad, de manera que por vuestra poderosa intercesión, unida al Corazón Inmaculado de María, obtengan de Nuestro Señor el remedio que solicitamos, para la mayor Gloria de Dios y la salvación de muchos.

Prof. Américo Pablo López Ortiz, Presidente Internacional del Apostolado Mundial de Fátima